“DIEGO MURIÓ SOLO Y LE VA A COSTAR DESCANSAR”

“DIEGO MURIÓ SOLO Y LE VA A COSTAR DESCANSAR”

En Desde el Cilindro Radio, hablamos con Claudio Omar García, “El Turco” además de ser un ídolo de Racing, era uno de los pocos que conocía íntimamente a Diego Maradona, eran amigos desde pibes y esa relación la mantuvieron a través de los años.

El ex delantero de La academia, tuvo el privilegio de jugar con Diego y a la vez haber sido dirigido por el mejor jugador de todos los tiempos. 

El turco es un habitué de nuestro programa, que se emite todos los lunes por AM 970 a las 18 hs, esta vez su testimonio fue duro, honesto, genuino y emotivo al hablar de Maradona. 

Comenzó así : “Yo digo que todos sabíamos que esto podía pasar y cuando paso, no lo podíamos creer”. La verdad que como falleció Diego, solo, el lugar donde estuvo esta vez, no era el mejor. Eso me lo comentó Claudia (Villafañe) no era como decían, todo lo contrario. No tenía un medico a su lado las 24 hs tampoco había una ambulancia ni un desfibrilador, no tenia nada”

Cuando fue consultado como se había despedido el Turco eligió esta definición: “Yo me quedo con el mejor recuerdo, el de ser su amigo. Tuve la suerte de compartir vestuario como jugador y también como técnico”.

“Me quedo con la honestidad de Diego, fue tan grande….(hace una pausa y continua) un tipo que jamás mando en cana a nadie ni como DT ni como jugador. El era distinto a todos”.

Tiene mil anécdotas para contar, pero elige una que pinta a Maradona tal cual era, generoso: “Si en la selección cobrábamos 10 pesos, con él en el equipo cobrábamos 20 pesos. Encima él tenia una plata extra pero la compartía con todos nosotros, no se la guardaba”

  • ¿Maradona se dejaba o no ayudar?  “El no se dejaba ayudar. A mi me llama mucho la gente que estaba a su alrededor… nosotros sus amigos, los muchachos del 86 y 90 no lo podíamos ver. Eso lo decidían esas personas de su entorno que no tenían nada que ver con el fútbol. ¡Un asco! No lo podíamos ayudar. Yo hablaba con Ruggeri y me contaba que no lo dejaban hablar… pocas veces lo hacia. Casi no hablaba con los muchachos de la vieja guardia”

Nos contó como se entero de la triste noticia: “ Yo estaba en un lavadero de autos cuando me entere, me llamaron de una radio para preguntarme que sabía de Diego que se decía que esta muy mal…. Les respondí que no le creía ya que Diego había hablado conmigo antes de la operación para arreglar e ir a comer a la casa en la que estaba ahora y se lo notaba bien. La verdad cuando corte no le di importancia, hasta que lo confirme.”

El Turco relató que sensaciones le pasaron cuando lo vio en la Casa Rosada (fue uno de los que pudo entrar antes que el publico y estuvo al lado de Claudia y sus hijas) “Era terrible ver al Diego así.”

No se callo y atacó al entornó de Diego, “No podía caminar, hasta la prótesis de la rodilla que le pusieron valía dos pesos y la pasaron por un millón.. “pone de ejemplo. ¡Hasta eso se chorearon viejo! ¿Pero como es esto? Estoy indignado, me voy enterando de cada cosa que me van contando… LE CHUPABAN LA SANGRE. Un hermetismo total.”

“Cuando le escribías y te respondían por escrito vía chat te dabas cuenta que él no era quien escribía, salvo el audio que tengo de él, el resto poca veces respondía. Lo hacían los de su entorno.”

Aún conmovido por la muerte de Diego, el Turco honesto y sin doble discurso, respiro, hizo una pausa y declaró: “DIEGO ESTABA SECUESTRADO”. Volvió hacer referencia donde estaba radicado su amigo.

“NO puedo creer la casa donde estaba. Era muy precaria para lo que él necesitaba.  Era el tipo mas conocido del mundo, no podía estar ahí. Cualquiera que tuviera plata si sabia de eso seguro le prestaban una casa en Nordelta, aunque sea por cholulo”.

¿Ahora crees que va Diego podrá descansar en paz? “Para mi todavía no va a descansar. Ahora se vienen todas esas cosas legales. Que pongan la cara los que estaban con él, que se hagan cargo porque yo en el velatorio no vi a ninguno de esos”.

Diego tenia varios deseos uno era juntar a sus todos sus hijos y el otro que Claudia estuviese hasta el último día: “Lo veo muy lejano que ahora se puedan juntar todos sus hijos. No soy quien para opinar, en eso no me meto. Sí uno de los deseos se cumplió: que Claudia le diera el último adiós y ahí estuvo firme”.

Para finalizar el Turco sentenció “Dos cosas les digo, Diego murió solo y le va a costar descansar por ahora”.

AD10S DIEGO: CUANDO VUELVAS ESTAREMOS PREPARADOS PARA TRATARTE MEJOR

AD10S DIEGO: CUANDO VUELVAS ESTAREMOS PREPARADOS PARA TRATARTE MEJOR

La historia dirá que el miércoles 25 de noviembre de 2020, cerca del mediodía y en una quinta de Tigre, se fue el más grande jugador de la historia del fútbol Argentino… Si algo le faltaba a este año era esta noticia. La que todos pensábamos que iba a salir a desmentirse como tantas otras veces… Porque con el Diego no… No puede ser… Si los superhéroes no se van nunca.

Pero esta vez no pudo gambetear a la muerte, como sucedió a lo largo de estos últimos 20 años. Si hasta parecía inmortal.

Aparecían los zócalos en la televisión que indicaban que Diego era internado por una descompensación, y siempre salía adelante, como si se tratara de un partido más.

Si me lo permiten: creo que esta no la quiso gambetear… creo que en este último tiempo ya no se sentía Maradona. Justo él que se obligaba a demostrarse que aún tenía esos superpoderes… esos que salían de su zurda mágica… y ya no podía. No tenía casi movilidad propia, siempre con compañía, mucho menos el quedarse después de una práctica, a despuntar el vicio y medirse contra el mejor pateador del plantel, en una ronda de tiros libres. Rodilla y caderas afectadas, no sólo no le dejaban encontrarse con su juguete favorito, tampoco podía disfrutar de hacer otros deportes (los últimos años era esa misma persona de espíritu competitivo, pero en un físico de movilidad reducida).

Porque eso era él: deportista, fanático de cualquier actividad y en especial de sus compadres argentinos. Sobran las anécdotas de quienes practican deportes de elite a quienes “el Diego” iba a alentar y luego, como un nene, les pedía un suvenir… justo él, cuando en realidad estos se desvivían nomas con tocarlo o con que sólo les dirija la palabra… y venía el pintor de las mil alegrías a pedirles algo a ellos…

También, en estos últimos años, sintió el vacío de la partida de Doña Tota primero en aquel noviembre de 2011 y Don Diego después en julio de 2015. Se lo notaba muy sensible cada vez que los recordaba.

Pero se fue nomas el mito viviente que teníamos los Argentinos.

El que arranco en Villa Fiorito y también el que se encontró en el Dubái de las 7 estrellas.

“El Capitán” como le decían cariñosamente sus compañeros de la selección. Así lo mimaban, aun hoy, porque sabían que con ese pequeño gesto inflaba el pecho y salía dispuesto a defender su bandera.

Si de defender la bandera se trata, ese 22 de junio de 1986 se ganó el título de prócer para nosotros. Discúlpenme señores lectores si cree que exagero. Es que para todo argentino no hay herida sin cicatrizar como la estúpida guerra de Malvinas, decidida por 3 trasnochados. Y en aquel día encontrarse justo con ese rival, no era menor para nosotros. Ya sé, no tiene nada que ver una contienda deportiva con una guerra, pero fue en el único ámbito en el que, en principio, arrancábamos con las mismas posibilidades.

Y así lo vivieron nuestros 11 jugadores, pero en especial “El Capitán”… Viendo esas imágenes, no me canso de ver esa mirada de león enjaulado, con esa alma de guerrero que lo caracterizaba… y no defraudó… El mejor gol de la historia de los mundiales y el “Robo del Siglo”, todo en el mismo partido; los dejó eternizados como estatuas en el piso para siempre. Les pido perdón de nuevo, y no lo intenten entender, es que para muchos de nosotros alcanzó para ofrecerle el cielo eterno, y perdonarle cualquier miseria mundana que tenga el hombre.

Todavía quedan algunos ateos del “barrilete cósmico”. A ellos cuando osan marcarle algún defecto al Pelusa, nada mejor que la respuesta que alguna vez dio el gran Negro Fontanarrosa “Nunca me importó qué hiciste con tu vida, gracias por lo que hiciste con la mía”.

Un hombrecito de 1,60 de estatura y cabello enrulado que supo unir a un país, en el cual nos encanta agrietar entre “blanco y negro”, nos hacía levantar los domingos a las 9 para prender la tele y ver los partidos del Napoli… quien lo hubiera pensado… Napoli…

Podríamos decir la ciudad más Argentina y maradoneana del mundo es Nápoles. Lo puede afirmar todo Argentino que ya sea pase de visita o de larga estadía, se llevara el cariño símil al familiar, simplemente porque el pasaporte indica que es de estos lugares… del mismo sitio que ese morochito que les vistió tantas tardes grises, en las más bonitas e inolvidables, sacadas de un cuento, o mejor dicho de los comics de héroes de Marvel. Una ciudad entera que disfruto durante 7 años de su magia.

Como dijo hoy el cantante Iván Noble “Hoy se nos fue la infancia”; porque Maradona es eso para nosotros: nuestra infancia feliz, nuestra infancia invencible, en donde nos hizo creer que toda hazaña era posible, para un país que vive coleccionando fracasos y tristezas en cualquier rubro de la vida cotidiana a nivel social. Y ahí aparecía el “gurrumin” de la zurda, con la 10 en la espalda, y nos pintaba la cara con su sonrisa, siempre con el puño en alto apretado (saltito incluido).

Todos quisimos imitarlo. Todos jugamos a ponernos esa ropita con la 10 y a intentar hacer esos malabares propios de un extraterrestre.

No hay nene, y posterior jugador en estas tierras, que no hubiera querido hacer sus gambetas, sus rabonas, o sus disparos y acrobacias de circo con la pelota. Creo que este genio fue una musa inspiradora para ellos.

Su desaparición física no hará más que grabar a fuego en el alma esas fotos y recuerdos imborrables, esas que ni siquiera el alemán… ese llamado Alzheimer, puede quitarnos. Creo también, que con esta partida si alcanzará la paz que nunca le pudimos ofrecer. Todavía me acuerdo de esa promesa que le hicieron los chicos de “Perros de la Calle”, un programa radial porteño, en donde querían organizar liberar una cuadra de la peatonal Florida, un día de semana, para que Diego llegara y caminara esa cuadra como un transeúnte más… sin gente que se le fuera como abeja al panal… lamentablemente no se pudo dar, y hasta el último de sus días vivió en un “Truman Show” de su propia vida… Si no me cree, mire el papelón que hicimos, pandemia de por medio, para despedirlo en su funeral.

Hay una frase que dice que uno deja de existir cuando muere la última persona que lo recuerda. En este caso habrá que actualizar la frase, ya que gracias a la tecnología, más que nunca en épocas de You Tube, tendremos la posibilidad de contarles que lo vimos y lo disfrutamos y que siempre se brindó con creces para su bandera y para con sus pares. No conozco un ex compañero o rival que hable mal de él… quizá Peter Shilton, que aún no lo perdona por “la mano de Dios”.

Y si de hablar de sus mejores obras se trata, tengo que decir que siento sana envidia por aquellos hermanos colombianos que vieron en 1980 al Argentinos Juniors de Pelusa versus el Deportivo Pereira. El 10 siempre recordó ese gol a pura gambeta, y la foto del periódico, en donde estaba él a punto de definir, y de fondo aquellos defensores rivales desparramados en el piso.

NOS VOLVEREMOS A VER

Para terminar de entender el dolor de su partida (explicada de manera proporcional al amor que sentimos por él) tengo que mencionar cuestiones que exceden lo que pasa en una cancha. Maradona fue la voz de esa inmensa mayoría olvidada, aquellos que creyeron ver en él su propio reflejo del pibe despojado de recursos que alcanza la gloria máxima. Era ese alguien que hablaba por ellos porque era como ellos.

En cualquier lugar donde estés te agradezco por tu compromiso para con los Argentinos; tus goles; tus chilenas; tus gambetas; tus frenos; tus enganches; tus piques… y otro enganche; tus rabonas; tus tijeras; tus festejos de gol; tu sonrisa; tu llanto; tu voz de mando. Ojalá algún día me presten el Delorean de Volver al Futuro, y me permita presenciar algunos de esos momentos en donde el tiempo debiera haberse detenido.

Espero que si te toca volver a reencarnar, lo vuelvas a hacer como argentino y futbolista. Aunque pensándolo bien, también te vamos a disfrutar si lo haces con otra bandera. Y si no te toca ser futbolista, ojala seas alguien que nos ayude a ganar el campeonato Mundial del progreso… así no dependemos del fútbol como único motivo de alegrías.

Cuando suceda tu vuelta, estaremos preparados para tratarte mejor.

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